6 mar. 2016

Relectura Psi/Cambiantes: Presa del Placer


La semana del 22 al 28 de febrero tocaba leer Presa del Placer, peroooooo como no me he conectado estos dias no he logrado poner los detalles importantes del libro y mis citas favoritas. Antes de ir a eso como les fue con el sexy centinela Clay y su humana Talin. Este libro tiene como protagonistas al Centinela DarkRiver Dorian Christensen y la Psi-M Ashaya Aleine a quienes ya habiamos conocidos en los libros previos. 

Este libro tiene como detalles importantes los siguientes: 

*Conocemos mas de las diferentes sub-categorias de los Psi, recuerden que ya sabiamos que Judd es un Psi-Tq-Cel, pero no sabiamos sobre las otras designaciones y resulta que los Psi-M tambien las tiene como muestra Ashaya. 

*Descubrimos mas de las Flecas y los planes del consejo con el Protocolo P. 

*Se desvelan los fuertes enlaces que estan en la PsiNet que el Silencio no ha podido eliminar.

*Ming LeBon consejero se muestra mas y Kaleb desvela un poco mas sus cartas. 


16138097Separada de su hijo y obligada a crear un implante neurológico que significaría la esclavitud total de su raza de seres psíquicamente dotados, Ashaya Aleine es la psi perfecta; fría, serena, insensible… al menos por fuera. Por dentro está librando una batalla desesperada para salvar a su hijo y escapar de la sádica y fría PsiNet. Pero cuando logra escapar, la liberación no la conduce a la seguridad, sino a los brazos de un francotirador peligroso y letal. Dorian Christensen, francotirador de DarkRiver, perdió a su hermana a manos de un asesino psi. Aunque carece de la capacidad para transformarse y adoptar forma animal, su leopardo vive dentro de él. Y la cólera de ese leopardo ante la brutal pérdida es una oscuridad corrosiva que ansía venganza. Dorian nunca planeó enamorarse de una psi, pero con la responsabilidad de proteger a Ashaya y a su hijo, descubre que la pasión tiene el don de cambiar las reglas…

Citas Favoritas

Aceptación o rebelión, padre o amante, hermano o hijo. No había término medio. Aquellos que quedaran dentro de la Red jamás volverían a tender la mano a aquellos que se alejaron. Y los exiliados vivirían para siempre con el pesar de saber que a sus seres queridos se les estaba enseñando a menospreciar el amor. Aquello dolía.
—Los juramentos de sangre son algo muy poderoso y yo le prometí que estaría bien. A lo mejor por eso, cuando mi sangre se mezcló con la suya, pudo elegir adónde quería ir. Y había decidido confiar en Dorian. Era una confianza que tanto el hombre como el leopardo pretendían honrar.
En la oscuridad lo único en lo que pudo concentrarse fue en el líquido movimiento de los músculos del cuerpo que la llevaba. Poder en estado puro. Una fuerza increíble. Y ella estaba completamente a su merced.
Todos estaban al corriente de que Ming era un antiguo flecha con una capacidad innata para el combate mental de alto nivel. Había elevado la tortura a la categoría de arte.
Solo aquí, en este diario que debería haber eliminado hace años, pero que es lo único que me mantiene cuerda, puedo reconocer que todos mis actos, todos mis movimientos y todos mis planes son por él. Por mi hijo. Por Keenan. De los archivos personales encriptados de Ashaya Aleine
Dorian estaba acostumbrado a que le chinchasen a causa de su físico. Con su cabello rubio y sus ojos azules, parecía un surfero a la espera de la ola adecuada en vez de un sanguinario centinela de los DarkRiver.
Vaughn enarcó una ceja nada más ver la expresión precavida de los dos. —¿Qué? ¿Es que ahora huelo a lobo? —Se olisqueó el brazo—. No. Huelo a mi guapa pelirroja.
—Intento no convertir en una costumbre el hacer lo que los demás esperan.
Ashaya podía presentar el aspecto de una psi perfecta a voluntad, pero en el fondo sabía que eso era todo: pura apariencia. Ninguna mujer podría haber fingido la reacción que había olfateado en ella cuando estaban en el balcón. Furia. Pura furia femenina.
—Me estás molestando. —Bien. —Esbozó una sonrisa pícara y juguetona, percatándose de que la ventaja estaba de su lado; la señora Aleine no estaba acostumbrada a jugar con gatos—. No me gusta que me ignoren.
—Graves —susurró—. Los cimientos se desmoronaron hace mucho tiempo. Dorian no había esperado su confesión. —Y tú lo consideras un defecto. —No —repuso, sorprendiéndole por segunda vez—. Los psi siempre estuvimos hechos para sentir. El Silencio es el intruso. Nos lisia aunque nos salva.
«Entonces… ¿por qué Dorian le hacía sentir?»
—Matar a los jóvenes es una señal de verdadera maldad. —En su tono había algo, un secreto oculto, que hizo que sus sentidos se pusieran a buscar—. Prefiero no pensar que toda mi raza es malvada.
No has sido precisamente comunicativa, señora Aleine. —¿Por qué iba a querer compartir nada con un hombre que me grita veintitrés horas al día y luego me besa?
—Cuando tienes que soportar algo, no hay opción. —Miró a Dorian—. Tú lo sabes mejor que nadie.
—Eso no significa que requiera menos coraje salir ahí y luchar por el derecho de tu hijo a vivir, por el derecho de tu gente a poder elegir si quieren o no convertirse en poco menos que insectos en una colmena —citó a Ashaya con infalible precisión.
—¿Por qué haces esto si no crees en el Consejo? —La libertad siempre tiene un precio. —Sus ojos pasaron del gris al negro. Dorian vio cómo más sangre comenzaba a despegarse de la alfombra y las paredes—. Tienes que marcharte. La PsiNet todavía no está preparada para esto, pero lo estará algún día.
Si tuviera el valor de arrojar toda precaución por la ventana y acariciar al gato que vive dentro de él, ¿me arrancaría la mano de un bocado o se pondría a ronronear? De los archivos personales encriptados de Ashaya Aleine
Después de que Kylie fuera asesinada —dijo, abriendo un trozo de su corazón que había protegido con gran ferocidad— estaba tan furioso que la ira me carcomía por dentro. —El recuerdo de aquellos días era un pozo sin fondo lleno de odio y violencia—. Pero nunca quise librarme de las emociones. ¿Sabes por qué? —No. —Porque si aniquilaba las emociones, aniquilaba a Kylie.
—Shaya, cielo, no soy tan bueno. —Te llamaba «el francotirador» en mi diario. Sé bien lo malo que eres.
—¿Dorian? —¿Sí? —Quiero que mi mami esté en nuestra red. A Dorian le dio un vuelco el corazón. —Lo estará. Era lo único en lo que no iba a transigir. Y si eso le convertía en un animal posesivo, que así fuera.
—No hay pero que valga. Tienes el don de cabrearme sin ni siquiera proponértelo, pero antes me llevaría una pistola a la cabeza que ponerte un solo dedo encima. ¿Te queda claro?
—La gente suele decir que son los cambiantes los que más anhelan el contacto, pero no es verdad. Hace mucho tiempo, mucho antes del Silencio, los psi lo ansiábamos más que nadie.
Dorian se preguntaba si las mujeres nacían con la habilidad de conseguir que sus hombres se postraran.
—El Silencio ha tenido más de un siglo para arraigar —le recordó—. No se le puede poner fin de la noche a la mañana.
Era capaz de hacerme reír incluso cuando me cabreaba. Me contaba estúpidos chistes de «Toc, toc. ¿Quién es?» hasta que me reía y luego me abrazaba, me decía que era su hermano favorito y sonreía porque sabía que la había perdonado.
—Pero el vínculo de pareja era algo mucho más duro, algo que tenía uñas y dientes, fruto de la ferocidad posesiva del cambiante y la infinita devoción de su corazón—. Los leopardos no jugamos limpio cuando se trata de nuestras compañeras o compañeros. Si esperas demasiado te conviertes en una presa.
—Puedes sentirlo —le dijo, mirándola a los ojos, unos ojos que deberían resultarle familiares, pero que no lo eran. Amara incluso se peinaba como Ashaya y tenía su característico tono de piel. Y sin embargo Dorian sabía que jamás confundiría a la una con la otra. Dentro de Amara había un vacío, un extraño hueco que absorbía todo lo que le rodeaba—.
—¿No puedes hablar con ella de algún modo? ¿Entenderla? Judd esbozó una sonrisa. —Soy un cabrón hijo de puta, pero tengo emociones a pesar de que todo indique lo contrario. Así que no vamos a poder intercambiar gilipolleces de psicópatas.
—Ella no le dejó marchar —dijo Lucas, tocando el rostro de Ashaya con la palma de la mano. Era un gesto de aceptación, así como la oferta de protección de un alfa—. La compañera de Dorian es una mujer fuerte.


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Besos,
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6 comentarios:

  1. Dorian!!! Es tan hermoso!!! Me encanta como se lleva con Keenan... Es un padre perfecto!!!!

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    1. Dorian es muy lindo lo adoro con su look surfista y todo

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  2. Hola, no he escuchado nunca de este libro, y no pinta nada mal, me lo agrego ya mismo a mi lista de lectura.

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    1. Aproposito, tengo un blog que tambien es venezolano me gustaria que te pasaras, asi podremos estarnos leyendo entre las dos aqui te dejo el mio. Un abrazo.
      http://attitude-it-gleams.blogspot.com/

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    2. Hola cariño ya me paso debes agregar toda la serie es demasiado buena.. Besos

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  3. Por culpa de la Uni me quedé atascada en caricias de hielo :< Espero retomar el ritmo en vacasiones

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